MACAYA, MIGUEL / PASTOR, CLARA
El estudio de Miguel Macaya no est ni en el campo ni en la ciudad,sino en un pol¡gono, entre unos montes bajos y el mar. S¢lo el montese intuye, m s all de la autov¡a por la que se llega a la callePened‚s. Y el mar, aunque no se vea, es importante que est‚ all¡.Macaya se acerca a observarlo con frecuencia, dando un paseo enbicicleta o andando un rato por la playa. El mar est muy presente ensus cuadros. ®Yo soy pintor.¯ No recuerdo la primera vez que lo dice,pero lo repetir a menudo a lo largo de nuestras conversaciones. Ycon raz¢n. Como Orbaneja, el pintor ubetense del que nos da noticiadon Quijote, Miguel Macaya pinta lo que sale de su pincel, y su obrano precisa m s discurso que el que plasma en sus cuadros. Ni siquieraun t¡tulo.