Bajo un barniz de inmovilismo, la Edad Media hierve de vitalidad y deideas en torno a las cuales se articulan desde grandes corrientes depensamiento dentro del orden instituido hasta herej¡as que cohesionana colectividades disidentes. La teolog¡a, la alquimia, la brujer¡a,las escabrosidades del teatro popular y la recreaci¢n dantesca delmundo, lo asc‚tico y lo obsceno, se combinan en la vigorosa y diversarealidad medieval, expuesta por Jeffrey B. Russell desde el ngulo dela concepci¢n de lo diab¢lico. El orden divino, reflejado en laestratificaci¢n feudal, es subvertido por las fuerzas de un Mal quese percibe en las guerras, las pestes, las hambres, y en el miedo yla seducci¢n ante las tentaciones, bajo la sombra de la condenaci¢n.