Como para resucitar el gusto sería necesario que esta nación sehubiese tomado alguna vez en serio aquello de que nuestro cuerpo es un templo y la boca su excusado, lo más factible será ir pensando enreconstruir la lengua para poder mentir al menos sobre lo limpio queteníamos aquel palacete forrado de piel y pelos y perforado sinremedio nueve o diez veces. A lo mejor deberíamos ir pensando encambiar un idioma que ya no sirve. Puede que haya llegado la hora dehacerle al castellano un hoyo en la hermosura y cagarle lombricesdentro hasta rellenarlo. El castellano es hoy un idioma monigotado,toca asaltar otras lenguas.Tras Menos joven, Rubén Martín Giráldez vuelve con Magistral, una vozbrutal con la lengua negra como salsa putanesca de demonio.