La mala raza es el aullido de una nueva generaci¢n. Tambi‚n un manualbreve de supervivencia. Nos deja los riffs improvisados de unneorrealismo para este siglo XXI de v‚rtigo, fragilidad ydestemplanza, mostr ndonos los recientes paisajes del desenga¤o conuna leve esperanza en el horizonte donde el agua toca el cielo. NachoEscu¡n demuestra una asombrosa capacidad para captar estassensaciones, desde la an‚cdota que esconde una meditaci¢n sobre laangustia del hombre contempor neo. Y as¡, con voluntad antirret¢rica y escuetas palabras cargadas de hondo sentido y profundas resonancias,nos hace llegar su po‚tica de la sobriedad. Hay asfalto sobre un mapaminimalista de ausencias, n usea en un punto crucial de madurez ysoledad a manos llenas. Hay sentimiento desnudo, ojos vidriosos ypu¤os cerrados, hay un torrente de energ¡a que estalla en cada puntofinal. El poeta, exiliado temporalmente en la barra del bar, nocomprende su entorno hostil y tiene miedo a quedarse ciego y sin voz.