Abel Caramunt presiente que su final esta cerca y no quieredesaprovechar sus £ltimas fuerzas. Pero no resulta sencillo si laenfermedad aprieta cada d¡a con m s rabia y sabes que las vidas dealgunas personas dependen de tu voluntad de seguir hasta el final: unbestiario medieval falsificado, el caso de la muerta m s bella, lajoven que lucha por un futuro lejos de pap , el pintor de talentomaldito por una historia de amor... El sargento Claramunt no quieredespedirse sin dejar resueltos los misterios que sus £ltimos d¡as leproponen. Pero debe darse prisa. Mucha prisa.