Valentina se siente feliz, acaba de recibir un regalo que le fascina y se siente ilusionada de poder enseñarlo a sus amigas. Pero esafelicidad acaba por desvanecerse cuando lo muestra, pues no recibe larespuesta que ella esperaba. Esto le genera emociones de tristeza yvergüenza que solo logrará superar cuando aprenda a gestionar susemociones, haciéndolas depender solo de sí misma. Y lo consiguegracias a una fantástica herramienta que le proporciona un gran amigo: el mando de las emociones. Valores implícitos: este cuento es unaguía para mejorar la inteligencia emocional, pues aprenderemos loimportante que son las emociones, como gestionarlas y lo importanteque es que estas dependan solo de nosotros mismos.