Un libro atrevido que rompe el lenguaje del poema y nos propone unjuego de palabras que, hilvanadas, crean esa malla que todo locontiene. Un libro que, como las esculturas de Jean Louis Corby,aprovecha y delimita el vacío para crear, dejando espacios abiertos acumplimentar por el lector, marcando también los límites de losdiscursos maleables.