Al morir su padre Gabriela se encuentra perdida, con una vida porconstruir en la que el mar es lo £nico que le da calma. Sola, o esocree ella, tiene que decidir a qu‚ se quiere dedicar y qu‚ espera dela vida. Con la irrupci¢n de Dar¡o llegan algunas respuestas, y lomejor, consigue un trabajo apasionante en el que era su mundo, el delarte. Aunque pronto descubrir la revoluci¢n que le provoca esteatractivo fot¢grafo lleno de energ¡a que no se despega de ellamientras trata de convencerla de que no le conviene. Los dos est nllenos de miedo, pero tambi‚n de ilusi¢n, algo que les unir irremediablemente.