Argentina se colapsa bajo el peso de la economía y se ahoga en ladensidad de los gases lacrimógenos. Sin embargo, Vera no se abraza alpatriotismo para salvarse del naufragio, todo lo contrario, detestaeste país que ha dejado sin libros a su patria imaginada: laslibrerías. Y decide huir con una brújula que no funciona junto a superro Kantiano, el único ser vivo que no la ha abandonado en estaparte del mundo.De todos es sabido que hay más de una Barcelona: la Barcelona de Vera, la del recién llegado que sobrevive a merced de la suerte; laBarcelona de Eliseo, editor prestigioso que aparentemente lleva unavida cómoda y aburguesada, y quien también, en su día, decidió rompercon su destino. Tal vez por este motivo le concede una oportunidad aVera, como si, indirectamente, se la concediera a sí mismo antes deque sea demasiado tarde.Dos ciudades, dos culturas, dos maneras de entender la vida y laliteratura. Y un puente hecho de libros. «Un relato maduro sobre la migración, la vocación y el legado. Unrelato autobiográfico inspirado en hechos reales pero con ambición detrascender».Jorge CarriónSilvana Vogt (Morteros, Argentina, 1969) estudió Filosofía y ejercióde periodista radiofónica antes de que el cisma económico de su paísla empujara hacia una ciudad del norte, desconocida pero con rastrosliterarios. En Barcelona, tras sobrevivir con varios empleos, sevinculó al mundo de los libros trabajando como lectora editorial,columnista en prensa gratuita y emisoras de radio y, finalmente, comolibrera en Cal Llibreter, en Sant Just Desvern.