La consecuencia es que apenas tenemos un imaginario que represente amujeres blancas o negras como sujetos de conocimiento que investigan a hombres blancos (negros o de otra raza o etnia). Pero existen m svariables como la clase social, la sexualidad o la edad. La preguntaes si el "sexo" o la "raza" del sujeto de investigaci¢n sonepistemol¢gicamente relevantes o, dicho de otro modo, si la diversidad y la democracia en una comunidad cient¡fica influyen en mejoresformas de hacer ciencia, m s objetivas y m s justassocialmente.Sabemos que la presencia de mujeres en la ciencia (aligual que otros colectivos) no es condici¢n suficiente para una mejorciencia, pero s¡ necesaria.