9788494192371ÁNGEL L. PRIETO DE PAULA es catedrático de LiteraturaEspañola de la Universidad de Alicante. Ha editado, entre otrosautores, a Tomás de Iriarte, Espronceda (con G. Carnero), José LuisHidalgo, Claudio Rodríguez, Antonio Gamoneda y Martínez Sarrión.Antólogo de la poesía española de distintas épocas, ha preparado lasrecopilaciones Poesía del Renacimiento (1989), 1939-1975: Antología de poesía española (1993),Poetas españoles de los cincuenta (1995) y Las moradas del verbo (Poetas españoles de la democracia) (2010). Esautor de obras de creación, trabajos didácticos, ensayo, traduccionespoéticas y monografías de historia y crítica literarias. En esteúltimo campo, destacan sus libros La llama y la ceniza (Introducción a la poesía de Claudio Rodríguez) (1989), La lira de Arión (1991), Musa del 68(1996), De manantial sereno (2004), Azorín frente a Nietzsche(2006) y, en colaboración con Mar Langa, Manual de literatura española actual (2007). Ha impartido cursos en universidades españolas yextranjeras, y dictado ponencias en numerosos congresos de suespecialidad. Fue miembro del Comité Científico de la BibliotecaVirtual Miguel de Cervantes, donde dirige el portal de Poesía Española Contemporánea. Además de la crítica académica, ha ejercido la crítica literaria en diversos medios periodísticos, como ABC y El País.MONÓLOGOS DEL JARDÍN. Aquellas columnas, bajo el título general deMonólogos del jardín, se han convertido ahora en capitulillos de estevolumen. Cuando las he releído para corregir algún yerro, me hasorprendido percibir que me sentía más a gusto con las últimas que con las primeras; y no por un proceso de creciente identificación con elconjunto, sino porque lo que no tenía claro en los comienzos se me fue aclarando al correr del tiempo, según iba dejando de mirar de reojoal lector, como si el receptor ideal de estos escritos fuera su propio autor monologante. Desde un primer momento quise dar cuenta de laslecturas que hacía por placer y hasta por capricho ―por eso nose le presta excesiva atención a la poesía, a la que rendía tributocontinuado y más profesional en otros medios―, así como de lasreflexiones que estas me suscitaban, vinculado todo ello a lo queofrecía la vida cotidiana en forma de noticia o chascarrillo. Setrataba, al cabo, de hablar de pensamiento, arte y libros, sin gola ni sometimiento a leyes de género periodístico o literario.