El morador insomne está ambientada en algún lugar imaginario, peroprobablemente reconocible, de la Extremadura del Sur. Y el punto departida, en algún momento del desarrollo argumental, será la ocupación de tierras por parte de los yunteros extremeños. Aquel acontecimiento tuvo lugar en marzo de 1936, aunque hubo secuelas durante los mesesposteriores. Con ese punto de partida, la novela da cuenta de algunosacontecimientos de la guerra civil, sin pretender convertirse en unaindagación histórica. Se centra especialmente en satisfacer una deudade infancia y adolescencia que Jiménez había contraído sin saberlo:"Dar cuenta del deterioro paulatino, pero imparable, de aquellos quehabían dominado la dehesa durante mucho tiempo; los que medraron alcalor de la Restauración y fueron acumulando propiedades extensas,incluyendo las tierras comunales durante la desamortización", explicael escritor.