Cervantes, supremo maestro, es y ser siempre inagotable, lo cual estodo lo contrario que decir hem‚tico, confuso ni desconcertante. Comotodo gran poeta, trabaja de cara a sus tiempos, pero con mirada capazde trascenderlos a escala universal y perenne. Artista de laambigedad ir¢nica, no deja de ser en todo momento fiel afundamentales discursos sociales, pol¡ticos y religiosos noexactamente transgresivos, pero s¡ de exquisito car cter personal yminoritario que nunca se arriesg¢ a enunciar de un modo expl¡cito. Loque se dio, dentro de los mismos, fue una evoluci¢n acompasada con elpenoso discurrir de su vida y el problema acuciante de una Espa¤asujeta a la crisis por esencia m s ®conflictiva¯ de su historia.Harto consciente de su riesgo, trata a la vez Cervantes de ponerse deantemano a cubierto, mediante discretas estrategias, de sanciones nirepresalias.