La intenci¢n del autor es ofrece4r aqu¡ reflexiones, cr¡ticas y a lavez respetuosas, sobre el Opus Dei. Tal como explica detalladamente en este escrito, tuvo que reconocer que muchos puntos de praxis de lainstituci¢n no se armonizaban -y a veces, incluso, se contradec¡an-con las ideas-madre con las que se defin¡a el proyecto inicial(supuestamente de inspiraci¢n divina) y que llegaba a suscitarinter‚s, simpat¡a y atracci¢n a muchas personas. Por otra parte, en su caso, la instituci¢n no podr atribuir la decisi¢n que tom¢ deabandonar el Opus Dei a una crisis en la vivencia de la fe cristiana,o en su vinculaci¢n a la Iglesia, o en su capacidad para mantenercompromisos asc‚ticos como el celibato sacerdotal, entre otros. Su feen el origen divino del mensaje de Jesucristo y su adhesi¢n a laIglesia, no s¢lo no han quedado perjudicadas sino, al contrario,fortalecidas despu‚s de su ruptura con el Opus Dei. Lo peculiar deesta nueva aportaci¢n a la reflexi¢n cr¡tica sobre el Opus Dei sepuede resumir en tres puntos: Implica un decidido esfuerzo por evitarun enfoque maniqueo en el que s¢lo se destaquen errores o se silencien aciertos. Es el primer libro escrito por alguien que fue, adem s demiembro laico, tambi‚n sacerdote. Y no est escrito bajo el influjoemocional de una crisis y desvinculaci¢n reciente, sino con laserenidad que puede facilitar la distancia de 36 a¤os tras su ruptura. El autor, dando por acabada la etapa de su vida centrada, respecto alo intelectual, en publicaciones s¢lo psicoterap‚tuticas, en los£ltimos a¤os ha podido recuperar su dedicaci¢n a la reflexi¢nteol¢gica, filos¢fica (‚tica) y psicol¢gico-existencial sobre elsentido de la vida. La presente ora es una muestra de ello, comotambi‚n los tres vol£menes de su libro Mis convicciones cristianasexplicadas a mis amigos no cristianos.