Ahora, Ninjak deberá echar mano de todas sus habilidades de superespía para salvar a Gilad de las garras de su némesis: el Moribundo. Peropararle los pies a un genio inmortal, especialmente a uno que ostentatodo el poder del Guerrero Eterno, es un enfrentamiento para el que ni siquiera el mejor agente del MI-6 podría prepararse?