Otra vez frente al espejo, y otra vez con la misma idea, quitarse lavida. En el interior de su mano cerrada, las pastillas de dormir demamá, su única esperanza para escapar del infierno que han fabricadopara él sus propios compañeros de colegio. Sin más aliciente paraseguir viviendo que el amor por su hermanita Teresa, Santiago se haconvertido, tras años de estar sufriendo acoso en su colegio, en unasombra de sí mismo.La llegada de Lucía, una niña nueva, extraña ydiferente, logrará rescatarlo del universo frío e inhóspito en el quevive, y hará renacer en él la esperanza de volver a sonreír. Pero enel colegio, la persecución continúa y Nacho, su principal acosador, no ceja en su empeño de doblegar su espíritu de un forma u otra. YSantiago, decidido a no dejarse derrotar, acabará transformándose enaquello que más odia.