Ella ya no es esa policía tímida que no se atrevía a mirarlo a lacara. Él ya ni siquiera es policía. Ambos han pagado un peaje demasiado alto por trabajar al margen de laley. Ahora lo único que los une es una causa común: encontrar alCazador.Pero compartir un objetivo no los convierte en compañeros, solo ensocios; unos socios que tendrán que lidiar con una relación amor-odiobasada en engaños. Para Zoe, Marcial es el mejor medio para descubrir al verdaderoculpable de la muerte de su novio. Para Marcial, Zoe es la únicacompañía humana que no le resulta insoportable. La búsqueda del Cazador los une en un nuevo caso, pero esta vez nadaserá igual. Marcial ya no tiene una placa que le impida desafiar lasnormas, y Zoe simplemente ha dejado de cumplirlas. Ambos iniciarán undescenso a los suburbios de Cartagena en la investigación de una trama de blanqueo de capitales que salpicará de sangre los cimientos de laciudad.