GARCIA-VIÑAS, ESTEBAN / BERNALDEZ SANCHEZ,
El ser humano es el animal más complicado de definir no por la faltade información sino por toda la que ha generado. El problema está enrescatar, conocer y divulgar esa información sin olvidar ninguna delas partes que la compone. Uno de esos olvidos ha estado en el estudio de los paleobasureros conservados en los yacimientos arqueológicos.Los resultados obtenidos del estudio de los huesos y conchasanalizados nos han proporcionado una valiosa información histórica ynatural del mundo que nos rodea y del que existió. Desde estainformación paleobiológica ofrecemos una ventana desde la que observar el actual paisaje de la historia vivida desde el día a día denuestros antepasados cuya diversidad cultural queda reflejada en lascostumbres alimenticias, en las ofrendas animales o en la genética delas actuales especies domesticadas. Desde la biología, la genética yla arqueometría se ensancha y crece la historia cultural y natural del Bajo Guadalquivir como ejemplo de lo que los paleobiólogos podemosaportar a la arqueología. Si bien nuestra aportación trata deidentificar las especies animales que hemos utilizado como recursopara nuestra supervivencia también aportamos una visión de quiénessomos los humanos, de cómo nos hemos diversificado en distintasculturas del comer y el impacto de toda esta actividad en quiénessomos en la actualidad.
Como un primer trabajo de laaportación paleobiológica en el conocimiento de nuestro patrimoniohistórico-natural se presenta este libro cuyos resultados parten dedoce yacimientos arqueológicos localizados en el entorno de lapaleodesembocadura del Guadalquivir con el objetivo de describiralgunas características del medio y de la relación de los humanos coneste durante el primer milenio a.C., un periodo marcado por elintercambio cultural con otros pueblos de la Cuenca Mediterránea.