La ciudad huye bajo sus pies, la vieja casa parece caerse al vacío,como precipitándose al fondo de un pozo, pero es él el que cae,mientras piensa que morir debe ser eso y nada más, una noche en la que caemos. Allí se van los años, la música, los llantos, las palizas, la guerra, la enfermedad, ella y sus ojos de agua. El olor a mimosas.