Imaginar un mundo gobernado por el derecho, por leyes iguales paratodos, es hoy, como en otras ‚pocas, pensar una utop¡a. Sabemos que la norma internacional carece de la fuerza coactiva que ser¡a precisapara extender el principio de legalidad m s all de nuestras fronteras y que las relaciones internacionales, ahora como en el pasado,reflejan fielmente la correlaci¢n de fuerza de los distintos pa¡sesque conforman la comunidad internacional. Tal vez no pueda ser de otra manera. Algunos juristas sostienen que pertenece a la identidad delas diversas naciones la defensa de sus intereses o la aspiraci¢n a su supervivencia.Sin embargo, las dif¡ciles relaciones internacionales, los perennesconflictos armados o las enormes desigualdades entre las poblacionesque viven en las diferentes zonas del planeta obligan, una y otra vez, a pensar en esa utop¡a, en una norma mundi que gobierne la sociedadinternacional y sirva para superar la violencia de las relacionesentre los distintos pa¡ses. Estamos obligados a preguntarnos por ellugar que el derecho ocupa o debe ocupar fuera de las fronteras delEstado y a contabilizar las peque¤as conquistas en la construcci¢n deun espacio jur¡dico internacional como peque¤os pasos hacia ese sue¤ode legalidad supraestatal.Derecho y fuerza, poder y legalidad son los polos de una tensi¢n queaparece siempre que se pregunta por la norma mundi. En este libro ellector encontrar las diferentes maneras en las que algunos de los m s importantes fil¢sofos y juristas contempor neos han intentadoresolver esa tensi¢n. Un relato sobre la b£squeda de la norma mundique se desarrolla sobre la terrible historia de violencia del siglo xx y el tormentoso principio del siglo XXI y, al final, una defensa delderecho internacional sobre la pol¡tica de fuerza.