Los relatos de La ocarina del tiempo están habitados por personajesque llevan la derrota impregnada en los ojos; seres solitarios que, através de mecanismos como la literatura o la música, las drogas o losvideojuegos, pretenden, con desigual eficacia, erigir el hogar quepalíe su incomunicación y desencanto. Son, en definitiva, trecehistorias que se adentran en la frustración, un exilio tan trágicocomo cotidiano en el que, a pesar de todo, cierta resistencia esposible.