Nos hallamos en una época en que las imágenes y los datos, quecompartimos a través de todo tipo de dispositivos tecnológicos,condicionan tanto nuestra vida privada como la dinámica de la esferapública y la de las comunidades. Podríamos decir que el mundo ya esuna interfaz virtual.
En el siglo XX, lafotografía, el cine y, sobre todo, la reproducción y reutilización deimágenes pusieron de relieve una determinada forma de leer el pasado y el presente; ahora, el presente se manifiesta a través de lavirtualidad simbólica, y este ensayo explora sus efectos en nuestravida hiperconectada.
Ingrid Guardiola cree quetenemos que hacer frente a los dictados hegemónicos neoliberales y alindividualismo extremo que resulta de la mercantilización de lamirada. Y obre caminos, desde prácticas que surgen en los márgenes delas inercias del poder, para pensar el papel de las tecnologías en lageneración de nuevos imaginarios colectivos, en la participaciónsocial y política, y en la necesaria reapropiación compartida delespacio público.