José Herrero nos ofrece en La oscuridad volvió a quedarse quieta unpoemario desgarrador, directo y emotivo. De lenguaje cercano, populary preocupado por el prójimo.
La sed, la luz y la oscuridad son algunos de los elementos quepermanecen en la constante visita que hacemos al mundo lírico que eseyo que canta nos quiere enseñar, mostrándonos que a través de lapoesía y el verso puede uno ser más solidario o al menos, reconocerlas maldades de las que somos capaces los hombres.
Esa misma retórica preocupada por el otro y los demás, lleva aconvertirse en algunos textos, en una poética del desamparo,confiándonos el autor versos dignos de antología.