El oso es sin duda uno de los m s espl‚ndidos y significativosrelatos de William Faulkner. La renuncia de Isaac McCaslin, suprotagonista, a la herencia del viejo Carothers, es el resultado deuna radical negativa a reconocer la propiedad sobre una tierracorrompida por la codicia de sus ocupantes. Para Isaac, fascinado porla naturaleza virgen del Gran Valle, Old Ben, el viejo oso al que loshombres de Jefferson acosan implacablemente, es «un anacronismoindomable e invencible surgido de un tiempo antiguo y muerto, unfantasma, compendio y apoteosis de la antigua vida salvaje». El finalde Old Ben es tambi‚n el de los grandes bosques amenazados por lascompa¤¡as madereras, un escenario donde la ceremonia anual de la cazareaviva todav¡a el esp¡ritu de un tiempo a£n no maldito en que latierra era de los hombres «no de los blancos, ni de los negros, ni delos rojos, sino de los hombres, de los cazadores, con la voluntad y la osad¡a de resistir y la humildad y el arte de sobrevivir». Todas lasobsesiones fundamentales de la intensa narrativa faulknerianaconcurren en este relato, una aut‚ntica obra maestra, arrastradas porla fuerza de un estilo soberbiamente elaborado.