Este libro analiza y documenta la profunda renovaci¢n eclesial quePablo VI (1963-1978) imprimi¢ a la Iglesia en Espa¤a y los frecuentesy graves conflictos pol¡tico-religiosos que alteraron la vidanacional. Se perciben en este Papa las fuertes tensiones de muchosobispos, sacerdotes y seglares debidas a una doble fidelidad; por unaparte a la Iglesia, que se renovaba tras el Vaticano II, y cuyarenovaci¢n quer¡an la mayor¡a de ellos con esp¡ritu sincero; y, porotra, la fidelidad al R‚gimen y, sobre todo, la gratitud personal aFranco por cuanto hab¡a hecho en favor de la Iglesia. El mensajeconciliar sobre la independencia de la Iglesia del poder temporalprovoc¢ tensiones crispadas entre ambos, pues no era posible mantenerpor m s tiempo la simbiosis que se hab¡a dado desde que acab¢ laguerra civil. Y aunque en los mbitos gubernamentales hab¡a personassinceramente dispuestas a colaborar en la renovaci¢n eclesial, muypronto quedaron aisladas, porque el R‚gimen se opuso a las aperturasque consideraba peligrosas para su propia supervivencia. Lo mismoocurri¢ en el mbito intraeclesial, donde los que se opon¡an alVaticano Il quedaron reducidos a una minor¡a ®integrista¯, con escasoinflujo social —aunque con gran apoyo oficial—, a laque hicieron de contrapeso los ®progresitas¯, los cuales,persiguiendo objetivos pol¡ticos amparados en los privilegiosconcordatarios, y abusando de ellos, provocaron graves tensiones conla Jerarqu¡a. Desde 1965 la Iglesia fue distanci ndose del R‚gimen ytuvo que moverse entre estos dos fuegos, resultando un camino muydif¡cil, pues era pr cticamente imposible mantener la doblefidelidad: al R‚gimen y al Vaticano II. Pablo VI tuvo una actitud muyclara y coherente: distinguir entre el R‚gimen pol¡tico y el puebloespa¤ol, al que siempre dio muestras de admiraci¢n y amor. Y, por loque a la Iglesia se refiere, promovi¢ una intensa renovaci¢neclesial, que los obispos trataron de ejecutar con, fidelidadabsoluta al Vicario de Cristo, aunque no pudieron evitar la agudacrisis entre clero y laicado, com£n, por otra parte, a la que seestaba dando en otro pa¡ses, pero que en Espa¤a tuvo manifestacionespeculiares y consecuencias negativas para la vida cristiana, lasvocaciones y los movimientos apost¢licos.