La visión del autor sobre los dos tratados enunciados en el título esprofundamente renovadora, y supone una gran aportación al enfoqueactual de la lectura y estudio de la Escritura. La Biblia es por unlado la palabra de Dios, espiritualidad y teología; pero por otraparte es literatura en sus distintos géneros (poesía, historia,narrativa...) y, como tal, es preciso analizarla con los criterios deun texto literario. Esta doble perspectiva está perfectamente abordada y armonizada a lo largo de estas páginas.