En las postrimerías del verano, un antiguo palacete abandonado en unpueblo de la Costa Brava es habilitado para recibir a losparticipantes en una extraña y macabra fiesta de suicidas. Unescenario romántico y enfermizo, en el que late el espectro delpasado, que ha sido elegido para recibir a la muerte entre conciertos, conferencias y proyecciones cinematográficas, podría ser idóneotambién para incitar a cometer un crimen. Todo puede suceder en unplazo de siete días. Esta novela densa, dramática, de espesamusicalidad, llena de intuiciones poéticas, de fantasmas y, sobretodo, de apasionante lectura, confirma a José María Latorre como unode los más originales e ingeniosos escritores de la literaturaespañola de los últimos años.