La via XX Settembre, en el corazón de Palermo, es donde, en 1958, seva a vivir la familia Agnello. El pequeño mundo formado por tíos,primos, personal de servicio, amigos y parientes constituye unmicrocosmos que es observado con la mirada atenta de la autora. Comotelón de fondo, una ciudad donde a las heridas de la guerra se añadenotras más devastadoras si cabe: las de la especulación urbanística.Palermo, espléndida y miserable, seduce a Simonetta. La ciudad se lerevela al mismo tiempo que ella se revela a sí misma, a través de unmundo compacto, solidario, de la curiosidad por las cosas que larodean, del amor por los libros, de los primeros atisbos de unaconciencia cívica y política.