Ha llegado el verano al valle de la familia Mumin y, con ‚l, vuelvenlos d¡as apacibles e interminables. D¡as tan largos y calmados que, la verdad, comienzan a inquietar a Pap Mumin, que tiene poco o nada que hacer: ni incendios que apagar ni peligros que ahuyentar. Siente quesu familia no lo necesita. As¡ que, un buen d¡a, Pap Mumin decide que es tiempo de emprender una nueva aventura: se ir n a vivir a una isla lejana.