«Para¡so. Tal vez no haya palabra m s presente y m s esquiva; tal vezno haya palabra m s equ¡voca [...] fruto de un error y clave de unerrar. Errar, y error, desde y hacia el Para¡so: error, o errar, deprincipio a fin. En la palabra y en la cosa que la palabra nombra searticulan, y se enredan, arqueolog¡a y escatolog¡a, o protolog¡a yteleolog¡a; l¢goi (sonidos, voces, mensajes) que habitan, y acasohabilitan, los extremos, l¡mites, confines. Porque quiz algo seperdi¢ en el comienzo, algo o alguien (se) perdi¢ el comienzo; o elprincipio. P‚rdida en el principio de la historia; falta o falla en el principio de la leyenda (salida). Hasta el fin (retorno). Entre uno y otro de esos extremos s¢lo camino, senda, encrucijada. S¢lo errar.[...] Valent¡n Vegara ha perseguido, y conseguido, instant neas querecuerdan un olvido imposible, que hacen presente una ausencia radical y extrema, que, elocuentes y mudas, hablan de camino, paso y huella,de ca¡da y de fuga, de encrucijada y surco, o de reminiscencia,residuo, anticipo y premonici¢n». [Patxi Lanceros y Juan Barja,Pr¢logo]