Una inmersi¢n en un espacio literario donde se explora lo cotidiano ylo trivial para encontrar en ellos los filones por donde campean loins¢lito, lo fantasm g¢rico, la alucinaci¢n y la maravilla. En la obra de Garmendia, como apunta la autora de esta selecci¢n en el pr¢logoal volumen, pareciera que lo g¢tico abandona las mansionescentroeuropeas para migrar a casas de costureras y oficinistas, a lasanodinas pensiones de mala muerte de las metr¢polis caribe¤as, a suscalles, sus atascos, funerarias y concurridas tabernas de malandros.«As¡, se despliegan en sus ficciones mu¤ecas de cristal, fantasmas,muertas novatas, maniqu¡es, espejos, azoteas, pianolas que provocanfestines can¡bales, edificios l¡quidos, metamorfosis felinas, cr¡menes por aburrimiento en salas de espera; asimismo, el devenir depeatones, familiares, emigrantes y carteros que ambicionan otra vida,conserjes y carrozas f£nebres que toman vuelo o un hombre que lleva su cabeza en una bolsa. Todo vale para poner en discusi¢n la percepci¢nde lo real, dinamitar el orden. Garmendia detiene, espesa y perturbalas circunstancias particulares de sus personajes mediante el absurdo, el humor, el erotismo, el desconcierto de los sentidos, elresquebrajamiento de las identidades; recurre a la cosificaci¢n, lacrueldad, la abyecci¢n, el deterioro y la ruina, con econom¡a demedios y sin derivas verbales, estrategias que jam s desdicen delhallazgo po‚tico con su poder transfigurador y evocador.»