En este segundo volumen seguimos trabajando desde la motivación humana y cristiana de ayudar en la búsqueda de posibles soluciones a travésde la ciencia y del pensamiento a los graves padecimientos del hombreen nuestro tiempo, el hambre y la pobreza. Los seres humanos somosresponsables de nuestra acción sobre el entorno, globalmenteconsiderado. Estamos obligados a cuidar y preservar nuestra ‘casacomún’ y también a atender las necesidades y sufrimientos del hombre,como son la pobreza y el hambre. Es decir, para abordar estos dosgrandes problemas (los mayores de la humanidad), nos apoyamos en unnuevo marco de reflexión que se plantea desde la perspectiva de unaecología integral que pone en el centro al hombre. Se trata de ponerbuscar soluciones integrales y solidarias para que todas las personas, vivan donde vivan, tengan acceso a una nutrición equilibrada yadecuada y a unas condiciones de vida dignas. Y que esto se consiga de un modo sostenible, de forma que los recursos que se necesitan paraabastecer y alimentar a toda la población mundial se obtengan sinprovocar daños irreparables, tanto para el medio ambiente como para la sociedad.