Hay cosas por las que vale la pena luchar aun con la casi certeza deque apenas se podrá ganar más que un rincón donde refugiarse.Clara Garcés, un oído absoluto, se ve bloqueada como violonchelista en el mejor momento de su carrera y vuelve a sus orígenes, donde,despojada de su arte, nada más que un fracaso humano sin adornos laespera. Su suicidio, cuando parecía estar recuperada, abrirá uninterrogante en su padre, Antonio, músico frustrado, y en su hijaSabina, que la rechaza por haberla relegado en busca del virtuosismomusical. Esta seguirá la pista a Ingvar, antiguo amante de su madre,hasta descubrir las implicaciones de la Fundación de AnálisisSocioeconómico Internacional en el desarrollo de nuevas técnicas deintervención sobre la población relacionadas con la transferencia deconocimiento.A partir de ahí, un laberinto de personajes gira en torno a lahistoria de Clara en sucesivas capas, dándole profundidad a lanarración: Jacobo, intelectual, aristócrata y utópico, pareja deSabina; Amaia, pianista, amiga y rival encubierta de Clara; Iñaki,exmarido de Clara y padre de Sabina, piloto aéreo errante y errático;Luis Garcés, hermano de Antonio, antigua gloria del toreo; Keiko,performancer transexual; Gregor Drazkiewicz, viejo lobo feroz de lasfinanzas internacionales; o Amaravati, prostituta de lujo usada comocebo de Ingvar en sus operaciones.Estas y otras voces narrativas se entretejen en una trama de alientoépico, entre la brutalidad y la delicadeza. El autor imbrica a suspersonajes en el fluido histórico hasta el primer decenio del sigloXXI en meandros y flashbacks abruptos que rompen el núcleo principal,para armarlo después en un arriesgado ejercicio estructural,cohesionado por una escritura absorbente cuyos recursos atrapan allector en una tela de araña.Los polos de la inaccesibilidad absoluta semeja un iceberg que creceorgánicamente de forma tan aleatoria como definitiva. Una lectura queaumenta su potencia con la rememoración, hasta convertirse en unorganismo vivo.