Como funcionario del Ayuntamiento de Barcelona, no se puede decirque Serafí Serratosa haya tenido una carrera brillante. Pero susperspectivas profesionales cambian de golpe cuando, tras doce años detrabajo gris, lo nombran jefe del gabinete del nuevo teniente dealcalde. Encargado de revisar el proyecto del nuevo Centro de Controlde Tránsito, Serafí Serratosa consigue en muy pocos días llegar alcorazón de lacorrupción municipal.No es que él se loproponga, porque sólo pretende aprovechar las ventajas de su nuevocargo para vivir bien, pero enseguida se ve rodeado de técnicossuspicaces, secretarias displicentes, arquitectos sospechosos,constructores que no están para mandangas, un par de chicas de buenver y una muestra variada del hampa menos refinada. Además de lospolíticos, claro.Todo ello lo lleva a protagonizar esta comediaalocada, incisiva e hilarante, Las pompas del diablo.