Este libro de Eduardo Mendoza lo disfrutarán todos sus lectores yadmiradores, porque en él encontrarán, además de un justo tributo aPío Baroja al que se vinculó después de leer su novela El escuadróndel Brigante, un relato en primera persona sobre los recursosnarrativos barojianos que le permitieron «salir de dos atascos: el dela novela realista del siglo XIX y el de la novela experimental de laposguerra».