Un personaje que se quiere apropiar de las desgracias del mundo y veren ellas actos terroristas a los que s¢lo les falta un autor. Otroque no puede dormir obsesionado por el ruido que debe hacer la torrede Pisa al inclinarse. Una mujer que no tiene amantes pero necesitatenerlos (o m s bien necesita que los dem s crean que los tiene).Otrotipo que se enamora de una vedette -o m s bien de la reproducci¢nperfecta de esa vedette en un burdel de mu¤ecas-. Alguien que alvender la biblioteca de su abuelo descubre un secreto familiar que leobliga a comprender todo lo que no comprend¡a. Un muchacho que hacedel deja vu una manera de estar en el mundo. Otro que pasa lasmadrugadas telefoneando a desconocidos para compartir su insomnio einiciar la ansiada revoluci¢n. Un crucigramista que va a serutilizado porno se sabe qui‚n ni se sabe para qu‚, y decideutilizarse a s¡ mismo para que pase algo. Los personajes de estelibro forman una cabalgata de fantasmas, a veces divertidos, a vecesdisparatados, que nadan entre la tragedia y el esperpento, y que m sque ansiar que alg£n lector se identifique con ellos lo que parecenes aspirar a que todos los lectores se sientan afortunados de nopertenecer a esa cabalgata, m s que como testigos de sus peripecias.Con El que apaga la luz se dio a conocer en 1994 Juan Bonilla, quedesde entonces ha continuado creando personajes como los que aqu¡van, tratando de geografiar una persistente perplejidad que no secansa nunca de manifestarse. Esta nueva edici¢n a¤ade cinco relatos aaquella primera.