. Como señala Martín Kohan en su prólogo, con la solidez literariacomo común denominador, sorprende la variedad de apuestas y deregistros: conviven aquí el lenguaje y el universo de lascontingencias cotidianas; los hallazgos de una perspectiva singular;el recurso a la disonancia para alterar un orden; la apuesta aentreverar disparidades; los tonos ajustados y precisos queestremecen; los tonos que tienden hacia la transgresión o hacia laviolencia; la fusión inaudita del futuro y el pasado.