Starobinski analiza aqu¡ algunos de los grandes conceptos que desdeel siglo XVIII han marcado la fisonom¡a de la modernidad. Suconocimiento de los cl sicos ilustrados le permite ir de uno a otrocon extraordinaria fluidez, encontrar afinidades y establecerarticulaciones que permiten ofrecer una perspectiva original de losproblemas tratados. Hasta cierto punto, cabe decir que nosotros,lectores, somos a la manera del persa que Montesquieu crea yStarobinski analiza: nos vemos arrastrados a leer, y a comprender, deotro modo, mejor.