El rinoceronte zen ofrece un camino inusual hacia la felicidad. No teanima a esforzarte por las cosas, a manipular a la gente o aconvertirte en una versión mejorada y refinada de ti mismo. Por elcontrario, sugiere una manera indirecta de acercarte a la felicidad al desmontar, deshacer, tirar por la borda y, en general, subvertir lainfelicidad. Y este enfoque indirecto ni siquiera parte de un plan: es difícil planear algo que te llevará más allá de lo que puedesimaginar, y precisamente para eso está diseñado este método.Basado enlos koans zen, se utiliza desde hace siglos en el este de Asia. Lameta del koan zen es la iluminación, es decir, un profundo cambio deactitud. Con este cambio el mundo parece un lugar diferente; con élllegan la libertad de espíritu y la conciencia de la alegría y labondad que subyacen en la vida cotidiana.Los koans no buscanprescribir un tipo de felicidad particular o una forma de vidacorrecta. No te enseñan a construir o a hacer algo que no existía.Muchos enfoques psicológicos y espirituales giran en torno a metáforas de ingeniería y pretenden que tu mente sea más predecible ycontrolable. Los koans van en dirección contraria. Te invitan aaliarte con el lado impredecible de la mente y a transformarte en elartista de tu propia vida