Un ni¤o, llamado Jarko, descubri¢ un d¡a que los s bados empezaban adesaparecer en el pueblo. Todos se asustaron al principio, pero alfinal terminaron acostumbr ndose. El £nico que no lo hizo fue Jarko,que investig¢ una noche en el bosque y se encontr¢ con un monstruotriste que robaba los s bados. Pero incluso los monstruos pueden tener buen coraz¢n y convertirse en amigos muy especiales.