Bajo tierra, en la red de t£neles y cuevas que forman la CatedralBlanca, Alina es a la vez prisionera y objeto de adoraci¢n. Est muyd‚bil, y la idea de embarcarse en un nuevo viaje en busca del terceramplificador, el p jaro de fuego, parece una locura. Pero su poder hacambiado desde la £ltima batalla, y sus nuevas habilidades podr¡anaterrorizar incluso a sus propios aliados.