El evangelio encierra un tesoro de sabidur¡a que, con frecuencia, haquedado oculta tras una lectura literalista del mismo. Ese tipo delectura hac¡a que el relato evang‚lico apareciera como un compendio de moral o como un mero conjunto de an‚cdotas sobre la vida de Jes£s.¿C¢mo descubrir aquella sabidur¡a? ¿Nos afecta en algo? ¿Aporta luz ysentido a nuestro vivir cotidiano? El autor nos ofrece una clave delectura -traduciendo el evangelio a nuestro idioma cultural-, lo cualnos permite comprender en profundidad su mensaje y percibirlo como unmedio poderoso que facilita y sostiene el despertar a nuestraverdadera identidad.En esta nueva traducci¢n -y cada cultura tiene que hacer la suya-, nos¢lo no se pierde nada valioso, sino que todo -empezando por la propia figura de Jes£s- aparece enriquecido y cargado de frescor, aportandoluz, sentido, liberaci¢n, dicha, plenitud, haciendo verdad laspalabras del propio Maestro: He venido para que teng is vida, y vidaen abundancia.Paralelamente, al hilo del comentario del relato evang‚lico, se nosofrecen unas aportaciones transversales, en las que, desde lateolog¡a, la espiritualidad y la psicolog¡a, se abordan y actualizanalgunos de los temas suscitados en la lectura del t