Un motel de carretera perdido en un desierto rocoso y asfixiante. Lastormentas de arena, las visitas periódicas de los gitanos, lasleyendas de los djin, esos extraños seres que deambulan por elpedregal, la higuera de la que cuelgan botellas de colores...Y, como metáfora existencialista, los lagartos que cada solsticio deverano acuden al secadero a dejarse morir de hambre. Unos personajesllenos de vida y un ritmo trepidante de thriller, en contraste con laatmósfera de quietud del desierto, arrastrarán al lector a un finalinesperado que le dejará sin aliento, noqueado frente al últimopárrafo del libro.