Una Cruz preside su Jaén, reflejada en cada uno de sus templos, comouna antorcha de luz que aclara la oscuridad del dolor de una ciudadpor ver a Jesús cargando con nuestras culpas. Así es como MartínParedes ve su Semana Santa, la de sus antepasados, más íntima, máspura, más acorde al verdadero misterio de la Cruz. El lector se veráinmerso en el paso de la muerte a la vida, del dolor al amor ydescubrirá en Siete cruces y un Nazareno la esencia y el sentimientode una ciudad de Semana Santa, plasmados en los versos de este poetagiennense de pro. Misericordia, Clemencia, Humildad, Buena Muerte,Vera Cruz, Expiración, Calvario y Jesús de los Descalzos, devocionesde un pueblo entero.