Tenemos en manos un estudio que es a la vez un panorama. El lectorpuede seguir el amplio desarrollo de la poesía de Cuba, en suvinculación con las de España e Hispanoamérica, durante un lapso quese extiende entre 1898 y 2000. El hilo conductor se define por elinterés de marcar a la poesía como identidad, de modo que se nosexpone como parte del proceso identitario cubano a través de sus obras poéticas, que el autor muestra no sólo mediante las figuras cimeras(José Martí, Nicolás Guillén, José Lezama Lima, Gastón Baquero...),sino también a través de un entramado de poetas de todas las calidades y cualidades líricas. El conjunto es un mosaico, una historización de género literario, sin rodeos ni oscuridades expresivas, conoriginalidad de ideas. Lectura grata, pareciera que leemos la novelade la poesía de Cuba en un siglo clímax de su desarrollo.