La globalización y las nuevas tecnologías con su vertiginosacompetitividad y la rapidez para concretar negocios han impulsado eldesarrollo del comercio electrónico, modificando la forma de vender ycomprar productos en la actualidad. La nueva era digital en la queestamos inmersos, está permitiendo cada vez una mayor automatizaciónen varios sectores del comercio y en la sociedad, cobrando mayorprotagonismo los software y algoritmos informáticos encargados deejecutar automáticamente las órdenes programadas previamente. En esteentorno cobra especial relevancia una nueva tecnología capaz dediseñar contratos entre particulares con capacidad para autoejecutarse sin mediación de terceros y basados en la revolucionariatecnología de Blockchain, estos son los Smart Contracts. A diferenciadel modelo comercial centralizado y tradicional, los Smart Contractsfomentan un nuevo tipo de relación comercial basada en la confianza en las nuevas tecnologías, ofrecen inmutabilidad y almacenamientodistribuido, que es lo que más los distingue de los acuerdostradicionales. Los Smart Contract están impactando a las empresas yestán sentando las bases para el futuro de los negocios donde losSmart Contracts tienen todas las papeletas de ser la semilla de uncambio sin precedentes. El surgimiento de los Smart Contracts crea lanecesidad de reflexionar, desde el Derecho internacional privado,sobre el marco jurídico más apropiado a los requerimientos que estefenómeno ira generando a medida que su uso se vaya generalizando.