A lo largo de sus libros de poemas, Ida Vitale recobra la luz de losobjetos amados y logra subjetivarlo. Sus poemas activan una velocidadcristalina, tocada por la transparencia. Una suerte de ráfaga ocorriente de vientos dispone la travesía del mundo por su palabra. Yel mundo vibra en esa mano capaz de atraer un animal. Allí el corazóndel universo late su mayor esplendor. Son árboles y flores y tierras.Son aires y aves. Son paisajes pasajeros que han decidido posarse enla página, como el pájaro, como el amor. Allí establece su casa lafugacidad.
Y es triste la visión de Ida Vitale, es triste porque no tiene vuelta, no hay regreso, se ha pagado con la vida. Es tristepero es esperanzadora, porque lleva consigo la participación, elvínculo que la palabra asegura como un cuadro.
Poeta mayor, IdaVitale hace circular la memoria no desde la evocación que idealiza,sino para congregar los pasos que le anteceden con su peso específco y en pleno carácter, ya que nos ratifca: aunque solo haya pasado poraquí, la vida sigue viva.
Selección y prólogo de Minerva MargaritaVillareal