Estas p ginas son un fragmento de las Memorias amables que ya muyviejo empez¢ a escribir en la emigraci¢n el Marqu‚s de Bradom¡n. UnDon Juan admirable, El m s admirable tal vez!, era feo, cat¢lico ysentimental. As¡ define don Ram¢n del Valle-Incl n sus SONATAS, en las que, dentro de la trayectoria del Modernismo y desde una perspectivaabsolutamente original, contrahace el viejo mito. El movimientomodernista trae consigo una visi¢n art¡stica de la vida, una ideolog¡a religiosa en la que el amor y lo profano se revisten de formassagradas y, en contraste con el realismo burgu‚s, exalta loaristocr tico refinado y cosmopolita. El protagonista de las SONATASes un arquetipo de nueva cultura. Dif¡cilmente podr¡a hallarse mejorintroductor y compa¤ero de lectura de estas dos SONATAS, donde vamosdel ambiente primaveral de la Italia del norte a la exuberancia delestilo mexicano, que Pedro Gimferrer. Escritor y acad‚mico de la RealAcademia Espa¤ola de la Lengua, es uno de los primeros especialistasen el Modernismo, e introductor, a la vez, de una corrienteneomodernista en la poes¡a hisp nica.