«Escribía con una letra pulcra, redonda y firme. Una caligrafíacuidada, tinta violeta, en folios y cuartillas de papel grueso quetenían en el encabezado un monograma con sus iniciales, S, Z,convertidas en sello, en divisa. Era educado, cortés, mirada inquieta, y en su rostro, tez clara ygesto relamido, destacaba un flequillo lacio sobre la frente y elbigote poblado, grave, de una formalidad administrativa».