El espl‚ndido pr¡ncipe azul venci¢ al fiero drag¢n, desafi¢ a lamalvada bruja y rescat¢ a la hermosa princesa. Con los primeros rayosde sol, montaron sobre el blanco corcel y emprendieron viaje hacia uncastillo de cuento de hadas?
Pero, ¿y si el pr¡ncipe, ni espr¡ncipe ni es azul? ¿Y si no tiene blanco corcel, ni castillomaravilloso? ¿Y si es un honrado trabajador, con un sentido del humorinexistente y un genio de mil demonios? ¿Y si viste vaqueros en vez de brillante armadura y su ej‚rcito lo componen zapatos en vez deguerreros? ¿Puede un simple zapatero ser el pr¡ncipe encantado quetoda princesa busca?
¿Y si la princesa no es delicada? ¿Y si envez de t¡mida y recatada es arisca e insociable? ¿Y si no sabe entonar dulces canciones de amor, pero se le da de maravilla pelear? ¿Y si en vez de bordar hermosos tapices, su trabajo consiste en venderjuguetes er¢ticos? ¿Puede esta ins¢lita mujer ser la dulce princesaque enamora al pr¡ncipe azul? aunque dicho pr¡ncipe sea en realidad un zapatero enfurru¤ado?¿Puede el amor surgir entre la chatarra, los zapatos y las clases deJiu Jitsu de un gimnasio de barrio? ¿Por qu‚ no?